Un año después de la crisis financiera del 2008, vimos el nacimiento del Bitcoin. Las crisis financieras tienen su inicio en las instituciones bancarias y algunos hasta podrían alegar que son premeditadas. El ejemplo se repite en el mundo y a través de la historia, aquellos que controlan el dinero, esencialmente controlan las crisis.

La dependencia de los sistemas monetarios convencionales ha llevado a las personas a estar en un punto en el que ni ellos son dueños de su propio dinero y son expuestos a estos “corralitos” donde no pueden ni tocar su dinero. Es lo que ha ocurrido en muchos países en crisis donde importa más la institución que la persona. Desde la Unión Europea ocurre hoy en día un debate donde se encuentran deliberando una política que podría imponer a las personas mayores controles sobre su dinero.

Según informa el medio Reuters, la Unión Europea está considerando ciertas medidas las cuales llevarían al congelamiento de cuentas bancarias de personas, evitando el retiro de su propio dinero de bancos en penurias. La medida es similar a lo ocurrido en Grecia hace unos años y en Venezuela en la actualidad.

Debido al estado en el que se encuentran los bancos en la Unión Europea, hay una gran probabilidad de que, de ser aprobada esta medida, sea implementada más temprano que tarde.

Publicidad

Estas medidas, propuestas por la presidencia estonia de la Unión Europea, urgen a la población a buscar alternativas financieras para poder evitar sufrir los reveses de las mismas. En la actualidad, la gente que busca soluciones alternativas se hallan ante dos opciones: O resguardan su dinero en efectivo o invierten dinero en criptomonedas como el Bitcoin.

Una fuerza de cambio

El bitcoin ha demostrado ser una fuerza de cambio que es capaz de ayudar a que las personas mantengan su independencia financiera. La naturaleza descentralizada de las criptomonedas asegura de que no hay autoridad o intermediario alguno que pueda interferir con la decisión financiera de un individuo o que pueda quitarle de algún modo su dinero ganado de manera honrada.

Aunque todavía el proyecto está en deliberaciones, estas mismas deliberaciones deberían servir de advertencia a aquellos que no quieran que se les imponga un corralito.

Si las naciones de la Unión Europea deciden adoptar estás nuevas políticas, Europa podría ver un incremento en la demanda de las criptomonedas, incrementando así la capitalización de mercado de estas.