Un hombre llamado Daniel Fraga logró aprovecharse del vació legal de criptomonedas en Brasil para zafarse de multas arbitrarias impuestas al mismo por publicar información criticando la elección de alcaldes de Sao Paulo.

Libertad de expresión

Durante las elecciones locales de 2012, Daniel Fraga, oriundo de Sao Paulo subió un video a YouTube criticando al candidato a la alcaldía, Sao Jose dos Campos. En el video, Fraga expresa críticas hacia el candidato por pedirle un juez que borrase “memes de internet en contra de su campaña en Facebook.”

En el video, Fraga también habló sobre el juez el cual cumplió con la petición del candidato e impuso multas a aquellos que compartían “memes ofensivos”. Debido a esto, Fraga continuó grabando videos sobre la situación, lo cual resultó en una demanda por parte del juez el cual pedía compensaciones por “daños morales”. A medida que la situación se intensificaba, el juez impondría una demanda por BLR 5.000 (alrededor de USD 1.500) por cada vez que fue mencionado el hecho en su contenido de YouTube. El juez incluso solicitó una provisión de “secreto de justicia” lo cual esencialmente restringe su libertad de expresión.

Criptovacío legal

Fraga no se rindió, siguió graban videos hablando sobre el tema y alentando a sus seguidores a que compartiesen la historia en las redes sociales. Para poder evadir estas multas, Fraga pasó toda su fortuna personal a Bitcoin, donde la jurisdicción de Brasil no llega.

En 2014, Fraga fue demandado por un representante estatal de Río de Janeiro el cual buscaba evitar que Fraga siguiese creando videos y, otra vez, buscando remuneración financiera por “daños”. Al final del caso, el político obtendría toda la fortuna que Fraga tenía en su cuenta bancaria: un total de BLR 15.

La historia de Fraga demuestra el impacto de las criptomonedas al existir fuera de la normativa legal de una nación. Los distintos países que han estado redactando leyes para la legalización de criptomonedas pueden ser vistos por algunos como la aceptación y promoción de estas nuevas innovaciones, no obstante, es probable que tantas regulaciones sean para evitar que casos como el de Fraga ocurran en todo el mundo.