¿Acaso el alcance de las cadenas de bloques representa un cambio en los valores sociales de Europa?

Con esta pregunta inicia un informe del Parlamento Europeo. De acuerdo con los autores del informe, el mayor impacto de la tecnología “podría ser a través de su contribución con sutiles cambios en amplios aspectos y estructuras sociales.

¿De qué trata?

Luego de tocar el tema de los costos materiales de mantener la cadena de bloques de bitcoin, en especial los costes de energía asociados a la minería, los autores se centraron en los aspectos socioculturales que controlan el interés en una tecnología que prioriza la transparencia y el acceso a la información.

Según se lee:

“Decir que la popularidad de la tecnología es debido a crecientes tendencias sociales de priorizas la transparencia por encima del anonimato, la menguante confianza en las instituciones gubernamentales y financieras tradicionales y la expectativa de tener mayores niveles de responsabilidad y control en los aspectos de nuestras vidas, es sólo parte de la historia. Sin embargo, usar esta tecnología en vez de los métodos tradicionales crea estos cambios en la sociedad.”

Contexto

Los analistas políticos europeos han notado un indudable incremento en el sentimiento anti-gobierno desde la crisis financiera de 2008, particularmente hacia la misma Unión Europea.

Las campañas políticas como el Brexit y la campaña fallida de Marine Le Pen para llegar a la presidencia de Francia son dos ejemplos de la “menguante confianza” resaltada en el informe.

¿Qué sigue?

De acuerdo a los autores, los legisladores pueden tomar ciertas medidas respecto a esto hallazgos.

Tres propuestas se centran en un nivel de adopción de la tecnología por parte de gobiernos europeos, incluyendo uno más proactivo en el cual ellos “alientan activamente el desarrollo y la innovación de la tecnología de cadenas de bloques al conceder legitimación a sus productos”.

Por el otro lado, los legisladores podrían tomar un camino totalmente opuesto y rechazar reconocer la legalidad de los contratos inteligentes, por ejemplo.

El informe se encuentra disponible acá (en inglés).