Venezuela es un país que se encuentra sumido en la actualidad dentro de la crisis más severa de toda su historia. Escasez de alimentos, medicinas, el alto coste de la vida y un estricto control cambiario hacen de la vida del venezolano más una experiencia de supervivencia que de cualquier otra cosa.

Pero nos interesa mucho la parte de “vivencia”.

El porcentaje de inflación del país (cifra que no es publicada de manera oficial desde el 2015) se estima que es la más alta del mundo, incluso reconocida así por el Ministro de Relaciones Exteriores, Jesús Faría a inicios de febrero de este año. Esto ha llevado a que el bolívar, la moneda nacional, pierda su valor de compra todos los días, haciendo que ya el bajo sueldo venezolano sea cada vez más y más miserable.

Jesús Faria, ministro de Comercio Exterior de Venezuela, reconoce que su país tiene la inflación más alta del mundo.
El 2 de Febrero del 2017 Jesús Faría Tortosa, ministro de Comercio e Inversión internacional de Venezuela, reconoció que el país sudamericano tiene la inflación más alta del planeta.

A esto se le suma el control cambiario que existe en el país desde ya casi 14 años. Los venezolanos de a pie no tienen acceso legal a divisas, los que pueden acceder a ellas son unos pocos empresarios a quienes se les dan cada vez menos y menos divisas. ¿Cómo funciona este sistema? Muy fácil… o no.

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El control cambiario que rige en el país desde el 2003 ha sido sujeto a muchos cambios, haciendo cada vez más difícil la obtención de dólares para importar materia prima por parte de los empresarios. De igual manera dificultando el acceso a dólares por parte de particulares. Al inicio, a cada venezolano se le asignaban 9 mil USD por año. Con el pasar del tiempo, los venezolanos fueron testigos de cómo iban perdiendo el acceso a divisas. Para 2014 los venezolanos sólo disponían de 3 mil USD al año y para 2015 sólo era posible obtener dólares si había que viajar al exterior. Dependiendo del lugar de destino se le autorizaban a cada venezolano entre 300 y 2000 USD, pero el proceso duraba mucho y a veces llegaba el día del viaje y aún no eran autorizados los dólares.

Gaceta Oficial de Venezuela: Control Cambiario
Cambios en el control cambiario que rige en Venezuela. Publicado en la Gaceta Oficial.

Actualmente nos encontramos con dos tasas de cambio una de “Divisas protegidas” (Dipro) y otra de “Divisas complementarias” (Dicom). El Dipro de 10 bolívares (bs) por cada dólar americano, es una tasa “preferencial” sólo otorgada por el estado para la importación de materia prima para la producción de medicinas y alimentos. La tasa del Dicom, por otro lado, es utilizada para la importación de todo lo que no sea “de primera necesidad”. Según el gobierno, esto es todo lo que no es alimentos, medicinas y estudios. Esta tasa se encuentra en 691.41 bolívares por dólar al día de hoy.

La realidad económica

El sueldo mínimo venezolano se encuentra en 40,638 bs como base, más unos 108,000 bs por un bono llamado “ticket alimentación” (sí, este “bono” vale más que el sueldo base), lo que nos da un total de 148,638 bolívares al mes. Si llevamos ésto al cambio “Dipro” vemos que el sueldo mínimo en Venezuela da un total de 14,863.80 USD ¿Pero se pueden comprar esa cantidad de dólares con el sueldo mínimo? Pues no. Vamos a la otra tasa de cambio, Dicom. Con el Dicom, del sueldo mínimo en Venezuela sería de 214,97 USD. Esta cifra ya suena más coherente. Aún así tampoco se puede comprar esa cantidad de dólares con el sueldo mínimo.

La cantidad real de dólares que se puede comprar con el sueldo mínimo es de casi 40 USD. Esta es la tasa del llamado “mercado negro”, donde el dólar y el bolívar pueden ser comerciados libremente a un costo muchísimas veces más alto que las tasas oficiales del gobierno. Este precio, que no para de subir, es la respuesta del mercado ante la poca oferta de dólares que existe en el país.

50 mil bolívares Venezolanos
En la foto se muestran 50 mil bolívares, el máximo retiro permitido por día. Equivalen aproximadamente a 25 dólares.

Esto ha llevado a que, de manera informal, la gente comercie cada vez más en dólares. Aunque riesgoso, no es muy difícil conseguir a alguien que venda dólares en el mercado negro. Obtener dólares es una de las mejores maneras de salvaguardar el dinero en Venezuela, pero no la única, otra de las mejores es el bitcoin.

El bitcoin y otras criptomonedas en Venezuela

El bitcoin es una criptomoneda, un bien digital con el cual se pueden pagar bienes y servicios en internet. Se obtiene a través de un proceso llamado “minar”, el cual consiste en utilizar una supercomputadora para poder resolver complejas operaciones matemáticas y así obtener una criptomoneda. “Minar” es una actividad que consume mucha electricidad, en muchos países no es nada lucrativo minar, ya que las tarifas de electricidad se comen todas las ganancias de las criptomonedas.

En Venezuela comerciar con bitcoins (BTC) y otras criptomonedas no es tan común como comerciar con dólares, o incluso tarjetas de regalo de Amazon. Sin embargo esto no significa que no haya una incipiente comunidad dedicada al comercio de criptomonedas. Diferentes portales se encargan de comerciar con criptomonedas y de informar a los usuarios de la tasa de cambio directa en bolívares. Este precio no es simplemente calcular el precio del BTC en USD y luego canjearlo a bolívares. Estos comercios dedicados a la venta de BTC tienen su propia tasa de cambio porque, técnicamente, el BTC no es una divisa, sino un bien.

Una actividad virtualmente gratuita

A pesar de que el sueldo mínimo en Venezuela fluctúa entre los 30 y los 40 USD al mes los servicios públicos son casi gratuitos. Las tarifas de la electricidad están subsidiadas por el gobierno, así aunque las ganancias iniciales no sean tan altas, los bajos costes de la electricidad mantendrán siempre tus números en verde. Conseguir una minadora tampoco es muy difícil.

El bitcoin puede ser comerciado a través del sitio web surbitcoin.com y aunque tuvo algunos inconvenientes con sus operaciones durante el pasado mes, es el primer mercado de bitcoin de Venezuela y el que más volumen de comercio presenta en toda latinoamérica (según fuentes propias de dicho sitio).

Surbitcoin, el portal web donde los venezolanos pueden cambiar sus bitcoin por moneda fiduciaria.

Cabe destacar que el bitcoin no es la única opción, también existen las altcoins. Estas son criptomonedas que sirven de alternativa para el comercio. Las susodichas son comerciadas también en Venezuela y pueden servir para empezar en el mundo de las monedas virtuales. Las fuentes consultadas afirman que con una inversión de hasta 260 USD (o, al cambio del día, alrededor de 820,000 bolívares) en una minadora, se podría recuperar el dinero y percibir las ganancias en tan poco tiempo como dos meses. Esta es una de las principales razones por las cuales tantas personas están optando por la minería virtual dentro del país.

La inversión inicial podría ser algo costosa para un venezolano con sólo sueldo mínimo, pero debido las circunstancias en las que se encuentra el país es una actividad fácil, rápida y casi libre de riesgos, casi.

Un punto gris

El control de cambio en Venezuela tiene sanciones que se le pueden aplicar a cualquiera que “trafique con divisas”. Portar dólares o euros en efectivo en la calle es querer buscarse un problema debido a la alta tasa de criminalidad que existe en el país. Del mismo modo, minar no ha estado fuera del radar del estado, recientemente fueron acusados de “robo de electricidad” un grupo de personas que se dedicaban a minar, sus equipos fueron confiscados y ellos detenidos. Esto saltó las alarmas entre la creciente comunidad de mineros en Venezuela. Las autoridades policíacas se encuentran al acecho, y no todos por órdenes, algunos sólo quieren una parte del botín.

Mantener el perfil bajo con una actividad que puede ser rastreada por solamente el consumo eléctrico de un lugar es difícil, pero a algunos les basta con meter sus equipos de manera clandestina en ciertos lugares dentro de los barrios de Caracas, los sectores populares más peligrosos de todo el mundo y donde los funcionarios policiales no se atreven a pisar. Siempre existirá el riesgo pero mientras se tenga todo en orden los juicios no tendrán sentido ya que en ninguna parte de la legislación venezolana es mencionado el concepto de “criptomoneda”, “divisa virtual”, “moneda virtual”, entre otros.

Barrios de Venezuela
Algunos mineros venezolanos centran sus operaciones de minería de bitcoin en los barrios populares de Venezuela. De esta manera se aseguran de que la policía lo piense dos veces para buscarlos.

Por lo cual, las criptomonedas están en un punto gris, no son ilegales porque no están prohibidas por ninguna ley, pero las autoridades detienen a algunas personas que se quieren dedicar a la minería.

Aunque ya saben el dicho, todo lo que no está prohibido está permitido.

¿Y los beneficios?

Minar criptomonedas en Venezuela es una actividad muy lucrativa, más lucrativa que minar oro. Las ganancias opacan por mucho a los pocos riesgos que existen, y mientras las personas no anden con un “boleteo” (argot local para “ser un libro abierto”), pueden beneficiarse de la minería y hasta vivir de ella.

“Puede haber dos tipos de boleteo” dice Efraín, una persona dentro de la comunidad de BTC y Criptomonedas de Venezuela: “había una persona a quien le llegó el SEBIN (Servicio

SEBIN Venezuela contra mineros de bitcoin
La policía secreta venezolana (SEBIN) investiga a mineros de criptomonedas por su “robo de electricidad”

Bolivariano de Inteligencia Nacional, la policía secreta del país) porque tenía en su negocio abiertamente 80 mineros trabajando (…) eso es un tipo de boleteo descarado, con un negocio abierto al público tenía las máquinas ahí prendidas”. No hace falta aclarar que este pobre ser fue detenido y le fueron confiscadas las máquinas.

“Otro tipo de boleteo es el ‘abuso de la electricidad’, de repente un local comercial tiene la infraestructura eléctrica para meter 100 equipos (…) pero es una grandísima estupidez meter 100 equipos (…) es mejor ir colocando de 5 en 5 para que el consumo sea escalonado” me sigue contando Efraín. Y lo que sucede es que cuando la compañía eléctrica estatal ve estas irregularidades y las localiza, no envían técnicos, envían a funcionarios del SEBIN para hacer las inspecciones. Una vez llegan al lugar, la persona es detenida y sus equipos confiscados.

“No estoy a favor del ‘abuso de la electricidad’, si estás usando un bien tienes que pagarlo” me cuenta Eduardo, quien también se desenvuelve dentro de la comunidad de criptomonedas de Venezuela.

“… en mi caso personal (a la persona) que le quitaron (los) 35 mineros, luego de 2 juicios le devolvieron los mineros, pues no había delito alguno adicional al del alto consumo eléctrico.”

Por lo mismo, conversando con una de las fuentes consultadas, se considera que estas medidas no son más que un intento para asustar a las personas potencialmente interesadas en las criptomonedas. Sin embargo, para los que ya tienen experiencia en el campo “causó mucha risa”, respecto a la detención de un grupo de 4 mineros en el Estado Miranda, al suroeste de la capital Caracas.

Una fiesta que está comenzando

Por todo esto, se puede ver cómo Venezuela no sólo produce petróleo, sino que también produce bitcoins; hay una gran vitalidad y un exponencial crecimiento en la minería en Venezuela.

Venezuela es un país que desde inicios del siglo XX se ha dedicado casi en su totalidad a la explotación del petróleo, también es un país muy rico en metales preciosos y gas natural, pero todo eso tendrá que hacerse a un lado ya que la minería del siglo XXI ha llegado, y curiosamente, justo 100 años después, Venezuela no puede faltar a su tradición de país minero y dedicarse a la “extracción” de criptomonedas. No está del todo claro hacia dónde irá Venezuela con las criptomonedas, pero una cosa es segura: Venezuela tiene 100 años siendo un país minero, siendo el país minero por excelencia, no puede quedarse atrás en la movida de las monedas virtuales.